Salir a correr, ir a patinar, responder emails, reunirme con un cliente, dar una conferencia, preparar un taller, grabar un vídeo, escribir un artículo, ir a la compra, cocinar, poner una lavadora, ordenar la casa, estudiar, aprender, ver a mis padres, quedar con mis amigos, llevarle las facturas al gestor… La lista podría seguir y seguir (¡y eso que no soy madre!). La verdad es que llevo unos días en los que el exceso de actividad me ha superado.

Soy de naturaleza inquieta, tiendo a la hiperactividad y no hacer nada me deprime. Me gusta estar estimulada, no lo voy a negar. Me paso los días planificando, ordenando, pensando en cómo optimizar mi tiempo y cumplir mis objetivos. Soy intensa, apasionada y una fan de hacer.

Todo este torbellino de frenética actividad ha decido atenuarse sin que yo pueda hacer nada. Llevo varias semanas arrastrando mucho cansancio. Me cuesta salir a correr, también ir a patinar. Hasta el sábado pasado mi casa estaba desordenada, la llegada del verano creó una vorágine de ropa y zapatos digna de estudio. Mi piso es pequeño, es que lo tiene vivir en Europa y más en una capital. Estuve de exámenes y concentrarme me resultó un esfuerzo titánico. Además, ahora mismo Madrid parece África y cuando salgo a la calle me derrito. La suma de todo esto me ha llevado a la extenuación.

Así que el fin de semana pasado me dediqué a no hacer nada, literalmente nada y qué bien me sentó esto de nadear. Salí a correr el sábado por la mañana, ¡cómo lo disfruté!. Después estuve recogiendo mi casa con Jack Johnson como banda sonora. Fui a la compra y me homenajeé con un delicioso un gazpacho, una súper ensalada con aguacate y un zumo de naranja. Todo esto seguido de una de esas siestas de verano que piensas que será de sólo media hora y acabas ignorando tu despertador durmiendo dos horas seguidas. Básicamente me dediqué a cuidarme y a potenciar mi instinto de conservación. Fui extremadamente feliz. Es que algunas veces se me olvida que lo más bonito que puedo hacer por mí es cuidarme.

La verdad es que además de nadear también estuve reflexionando sobre esta necesidad que tenemos en nuestra sociedad de estar exageradísimamente ocupados las 24 horas del día, los 365 días del año. Algunas veces parece que si no tenemos una vida súper ajetreada no estamos explotando todo nuestro potencial y no vamos a llegar a ningún lado. ¿Acaso a dónde hay que llegar? ¿Dónde está la meta de esta maratón en la que vivimos? ¿Alguien la conoce?

El sábado me quité mi traje de adulta súper responsable y comprometida con su trabajo. Decidí que por un día no tenía que ser una súper mujer y que podía darme el lujo de parar, de no tomarme la vida tan en serio. Quizás también me desengañé y me di cuenta que aunque crea que estoy cumpliendo con una gran “misión” el mundo puede esperar, mi familia puede esperar y yo también puedo esperar. Al final de este camino lo que más recordaré será el trayecto, así que más me vale disfrutarlo y fluir.

Mi proyecto a partir de ahora es divertirme mucho más y detenerme más a menudo, para nadear, parar refrescarme y poder seguir aportándole mi granito de arena al mundo.

¿Y tú cuándo vas a parar para poder seguir?

Si quieres añadir algún comentario puedes hacerlo aquí mismo o contactarme escribiendo a hada@coachingdepareja.com. ¡Estaré encantada de recibir todo lo que me puedas aportar! ¡Un beso!

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6 comentarios
  1. Javier. jjjn Dice:

    Muy buena decisión elaborar para seguir, pues el peor de los males no es el que termines agotada, pues yo devido a tanta actividad y todo en continua velocidad por falta de tiempo he notado que mi cuerpo y mente ya no son capaces de coordinar los movimientos, incluso olvidarme de cosas, tener sensaciones de vacío, alterarme con facilidad, pero ya no depende de que yo tenga que parar para seguir si no de que me dejen hacerlo la empresa

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    • ana Dice:

      Hola Javier. Te entiendo completamente como a Hada. He de decirte que aunque cueste, se puede conseguir parar incluso en la empresa , de verdad, yo llegué a estar completamente estresada a nivel social, laboral y familiar y comencé por parar en mi mundo laboral porque si no lo hacia, más de un sueño no hubiese podido alcanzar , así que te animo a que busques los recursos necesarios para intentarlo aún sabiendo que no es fácil, créeme que tu cuerpo y mente lo agradecerán y mucho !!!!
      Saludos y un abrazote !!!
      Ana

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      • Hada García Cock
        Hada García Cock Dice:

        Hola Ana! Muchas gracias por este comentario tan positivo! Es muy bonito leer que hay personas que se salen del camino establecido para cumplir sus sueños! Un súper abrazo!

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    • Hada García Cock
      Hada García Cock Dice:

      Hola Javier! Muchas gracias por tu comentario! Pídete unas vacaciones, planifica bien tu tiempo y disfruta de tu trabajo cada día, encuentra la manera de hacerlo. Recuerda que lo más importante es tu felicidad, esto significa tener salud y estar satisfecho con lo que haces día a día. Busca cómo lo puedes hacer! Es importantísimo!

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