¿Cómo está tu fuerza de voluntad? ¿La tienes atrofiada? ¿funciona bastante bien?

Muchas veces he oído decir que para alcanzar cualquier un hábito se necesitan 21 días. Pues bien a mediados de agosto me propuse mejorar varios aspectos de mi día a día para sentirme más satisfecha. En general llevo una vida bastante saludable, hago deporte, me alimento bien, leo y paso tiempo con mi gente cercana. ¡Pero siempre hay cosas que mejorar!

Así que me propuse vegetarianizar al 100% mi dieta, desde los 18 años intento no comer demasiadas carnes rojas, pero nunca he sido muy estricta con ello. También me propuse hacer deporte TODOS los días, siempre he hecho deporte, me encanta! Pero solía hacerlo 4 días por semana. Por otro lado, me propuse iniciar un curso de mecanografía por mi cuenta y pasar muchísimo tiempo con mi hermana porque se iba a ir fuera de España. Además, a todos estos propósitos se añaden mis sesiones de coaching y muchas otras cosas diarias.

Después de 21 días de estar haciéndolo todo a la perfección, exceptuando un fin de semana en el que estuve en una boda, me sentí totalmente agotada. No me podía creer que mi propósito para sentirme mucho mejor me tuviera tan extenuada. Se lo comenté a mi hermana y así empezaron numerosos debates sobre la fuerza de voluntad.

La fuerza de voluntad es una de nuestras principales herramientas para conseguir cualquier propósito u objetivo que nos propongamos. Según Roy Baumeister, uno de los investigadores que más ha estudiado este tema, la fuerza de voluntad funciona exactamente igual que un músculo.

¡Así que al igual que cualquier otro músculo la fuerza de voluntad se agota!

Nuestra fuerza de voluntad es finita y es dirigida por nuestra corteza prefrontal. Esta área del cerebro tiene una función ejecutiva, es decir que se encarga también establecer distinciones entre pensamientos conflictivos, se encarga  también de la memoria a corto plazo, de la concentración… y de muchas cosas más.

¡Imagínate lo ocupada que está esta parte de tu cerebro!

La buena noticia es que como cualquier otro músculo es posible fortalecer tu fuerza de voluntad. Sólo se necesita un poco de entrenamiento, es igual que hacer deporte.

 

Aquí te dejo 5 claves para fortalecerla poco a poco:

1. Haz listado de todos los hábitos que quieres integrar en tu vida y quédate con solo uno, con el más importante de todos. Yo cometí el error de ponerme demasiados objetivos y acabar agotada.

2. Pon foco en ese importante hábito que quieres conseguir. Yo finalmente sólo me quedé con el objetivo de correr una hora todos los días. Cuando ya tenga este objetivo totalmente integrado y no suponga una carga para mi fuerza de voluntad empezaré a integrar otro hábito.

3. Si tu objetivo es muy grande, divídelo en pequeñas etapas así será más fácil. Antes de proponerte correr una hora, si no tienes el hábito de correr, empieza por 10 minutos y luego andar.

4. Recuerda cumplir con ese único objetivo diariamente pase lo que pase. ¡Tienes que vencer las tentaciones! Sólo la disciplina y la perseverancia te ayudarán a fortalecer tu fuerza de voluntad y a integrar ese hábito en tu vida.

5. Finalmente recuerda la importancia de visualizar para conseguir cualquier objetivo. Cada día visualízate en el futuro con ese hábito en tu día a día. ¿Te imaginas lo extraordinariamente bien que vas a estar con ese hábito incorporado al 100% en tu vida?

¡Espero de todo corazón que pongas en prácticas esta claves y fortalezcas al máximo tu fuerza de voluntad!

 

Si quieres añadir algún comentario puedes hacerlo aquí mismo o contactarme escribiendo a hada@coachingdepareja.com. ¡Estaré encantada de recibir todo lo que me puedas aportar! ¡Un beso!

Hada García Cock te ayuda a mejorar tus relaciones personales y tu autoestima en su consulta privada y en sus talleres y conferencias. Para mantenerte al tanto regístrate en esta página web y dale a Me Gusta en Facebook: https://www.facebook.com/hadacoach

 

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